Tema Actual

  • "La alegría de vivir"
  • "La alegría de vivir"

Artículo 14.- PREDILECCIÓN DE DIOS POR SU PUEBLO

Estimado amigo, acabo de emocionarme al leer en la Sagrada Biblia, Isaías 41, 8-16, la predilección de Dios por su pueblo; ¡qué alegría!, Dios ama a su pueblo, Israel; Dios ama a su pueblo, los cristianos católicos, los bautizados libremente, sellados por el Espíritu Santo; Dios los ama.

Nacemos en un lugar del planeta Tierra, y allí donde nacemos, es ya por siempre nuestra tierra, somos de este pueblo, de este país; y por el hecho de nacer y ser registrados como ciudadanos, nos debemos a sus leyes civiles, tenemos que saberlas y aplicarlas, si no queremos ser sancionados, o incluso encarcelados, por no cumplir la ley civil del país que nos vio nacer, esto es así, y lo mismo es así para los bautizados cristianos católicos, que por el hecho de ser bautizados, tenemos que cumplir la Ley de Dios, si no queremos ir contra la ley de nuestro pueblo, pueblo de Dios; los israelitas eran el pueblo amado de Dios, y muchos de ellos aceptaron a Jesús como Dios, como lo que es, el Hijo de Dios, y éstos siguen siendo del pueblo de Dios; no es que Dios renunciara a los israelitas, a los judíos, sino que los judíos, algunos, no aceptaron a Jesús como el Hijo de Dios, y propusieron a los romanos que lo mataran, y pidieron a los romanos que lo mataran, así es la historia, la historia del pueblo de Dios.

He leído: “Tú eres mi siervo; te he elegido y no te he rechazado. No temas que yo estoy contigo, no desmayes que yo soy tu Dios. Te daré fuerzas, te socorreré, te sostendré con mi diestra victoriosa.”

Dios elige a su pueblo, no lo rechaza, y le dice que es su siervo. Los bautizados somos siervos de Dios, debemos vencer el egoísmo, desecharlo, debemos dejar de pensar primero en nosotros, y debemos pensar primero y siempre en Dios, el dueño del pueblo, el que ama al pueblo, el que creó al pueblo, el que sostiene al pueblo, el que redime y salva al pueblo.

Si por nacer en un país, el planeta Tierra, nos obliga esto a cumplir sus leyes civiles, el bautismo nos obliga a cumplir la Ley de Dios, porque el pueblo de Dios se rige por esta ley, la ley que perfecciona a la persona, la ley que hace salir lo mejor de nosotros, la ley que nos ampara de todo mal y hace que Dios diga, como dijo y he leído hoy, a Abraham: “Estirpe de Abraham, mi amigo”. ¡Qué maravilloso que Dios te llame amigo!, qué grandes han sido algunos hombres por ser tan amados de Dios, el Padre. La fe, las obras de fe, hacen que Dios te ame más y te llame amigo. Sería maravilloso que Dios me llamara amiga, sería genial.

Te quiero mucho, amigo mío.

Siempre adelante con la fe.

María Durán de Bellido

© copyright

 

CatholicosOnline | Todos los Derechos reservados | Flos Mariae